8 de noviembre de 2012

Sintiendo el Cuerpo: Nuestro cuerpo puede darnos la solución




Nuestro cuerpo puede darnos la solución, y aportar algo que no habíamos tomado en cuenta sobre nuestra experiencia, un problema, o la toma de decisiones. Sucede que generalmente hemos pensado una y otra vez sobre eso que queremos cambiar, pero no logramos el cambio, seguimos en el mismo punto. Así que la propuesta es sencilla, incorporar el cuerpo en la solución.
A medida que vas adquiriendo práctica ya no necesitas pensar en ellos, de esta forma no se hará tan mecánico el procedimiento.
 A medida que vayas aprendiendo podrás ir acercándote de maneras más abiertas o creativas...
Si encuentras alguna de las instrucciones difícil o no la entiendes, no importa continúa con la siguiente de una manera gentil y amable. Siempre podrás volver atrás.
1) Crear un espacio
Permítete sentarte de manera cómoda, apoyar los pies en piso, colocar las manos en los muslos, soltar en la medida de los posibles cualquier tensión que percibas, y buscar un apoyo sólido con el respaldo de la silla. Observa la expresión de tu cara (sin ver un espejo) simplemente siente tu expresión y permítete soltarla un poco: dejar quela lengua se relaje, la boca se baje un poco, la frente se suelte, imagina que la garganta se afloja, Permítete ampliar un poco tu respiración sin forzarla, unas 10 respiraciones al menos. Suelta tu respiración y déjala estar a su propio ritmo. Ahora vamos a crear un espacio para nosotros mismos, vamos a simplemente reconocer lo que sucede en nuestra experiencia actual, y simplemente vamos a enumerar, percibir y reconocer todos los elementos: alguna preocupación, alguna tensión, alguna incomodidad aquí y allá, todo eso que te impide estar bien, y centrado. Simplemente reconócelas, ubícalas en tu cuerpo, y no te metas en ellas, simplemente pasa al siguiente aspecto de tu experiencia, y quizás puedas ver si hay algo más que te impida sentirte plenamente feliz?. Deja que tu cuerpo responda, y simplemente reconoce y percibe eso que surge. Es como realizar un inventario, que lo que sucede contigo aquí y ahora, y crear un espacio, una distancia adecuada entre lo que te sucede y tu.
2) Percibir la sensación
De estas cosas (problemas, preocupaciones, sensaciones, cosas pendientes) que descubriste dentro de ti, quizás algunas conocidas otras no tanto, te llamo la atención alguna de ellas, una que quieras explorar. Si te cuesta decidirte por una, simplemente escoge una, luego podrás volver a las otras si lo deseas con los mismos pasos. Cuando piensas en esa situación (sin adentrarte de cabeza a ella, simplemente llevando tu atención a ella) observa que sensación poco definida, vaga, y global surge en el centro de tu cuerpo (pecho, abdomen, garganta, pelvis,..), y permítete quedarte con esa sensación vaga, sintiendo su cualidad. Ir sintiendo la totalidad del problema en el interior de tu cuerpo.
3) Encontrar un asidero
Después que hallas pasado uno o dos minutos con la sensación, dándole permiso de estar en tu cuerpo, sin juicio, quizás aceptando su existencia, quizás puedas dar un paso en la dirección de tu experiencia, observa que cualidad específica tiene esa sensación vaga, como es? a que se parece? si tuviese un sonido como sería? un color? un movimiento? (escoge la vía para expresar y describir la cualidad de la sensación que se te haga más fácil). Deja que una palabra o una frase surjan de la sensación que percibes. (Podría ser: opresivo, liviano, duro, encerrado, vacío, temeroso, estancado, inmóvil, o una imagen, un sonido, o un movimiento). Pasa un tiempo (un minuto al menos), como quien se sienta con un amigo, o un niño, a escucharlo, sin juicio, de manera amorosa, y atenta.
4) Chequear
Cuando hallas conseguido algo que describa tu sensación global, una palabra o imagen, vuelve a la sensación, presta atención a ella, y chequea es realmente así como se siente? y observa cómo responde la sensación a tu pregunta. Quizás descubras que es exactamente así, o que no se parece tanto a eso, sino más bien a....y consigas algo que lo describa con más exactitud. Y vuelve chequear si tu descripción o expresión (palabra, imagen sonido, movimiento) le hace justicia a tu sensación del problema o asunto.
5) Preguntar
Pregúntale directamente a la sensación sentida (deja pasar los pensamientos rápidos que intentan responder racionalmente)
¿Que en mi vida se siente como esto? ¿Qué podría necesitar esto que siento o en mi vida? ¿Si esto hablara que me diría? ¿Qué necesito para sentirme mejor? ¿Qué es lo peor de todo esto? (escoge la pregunta que mejor se ajusta a tu experiencia)
Quédate con la sensación sentida el tiempo que sea necesario hasta que algo traiga un "cambio" en la sensación. Este cambio es lo que trae alivio a la situación.
6) Recibir
Permítete recibir y estar de acuerdo con la experiencia que surja sea cual sea, de manera amigable, quédate haciéndole compañía, y deja que ella te acompañe el tiempo que requieras. Quizás surgió un pequeño cambio en tu experiencia, luego vendrán otros si lo permites. Si deseas puedes retomar los pasos en el lugar que quedaste, o puedes quedarte recibiendo eso que surgió