11 de diciembre de 2012

El Mito de la caverna y la expansión de la conciencia




Terapia Transpersonal e Integral.



Uno de los relatos más impactantes para mí del mundo clásico es el Mito de la Caverna de Platón en su obra  titulada La República. Sorprende por su profundidad y su actualidad. Me ha parecido interesante hacer un artículo al respecto por la aplicación en el proceso del despertar de la conciencia.
En ella se describe nuestro mundo interior y cómo esté puede salir de ese estado de somnolencia profunda e ignorancia y conectar con estados de conciencia superiores desarrollando las capacidades que le permiten despertar a otras realidades. Esta alegoría sigue estando vigente, tiene un valor universal e intemporal. Fue escrito para el ser humano de cualquier época interesado en su desarrollo interior.

Consideraciones a tener en cuenta paa comprender la alegoría:

1.      Caverna: La ignorancia que nos rodea: vida repetitiva y vegetativa sin consciencia. Mundo de las apariencias
2.      Sombras : apariencias , la realidad sensible y aparente , nuestras sombras y creencias
3.      Prisioneros : nuestras almas , el verdadero ser … Los prisioneros están encadenados a sus propias opciones, coyunturas y especulaciones y están atados a ellas sólo porque así lo decidieron, sólo porque así lo quisieron, y no quieren ver otro mundo que no sea el de las apariencias. De esta manera quedan así, en el mundo de lo perceptible. Las imágenes para los prisioneros eran la única realidad de la que eran capaces de darse cuenta.
4.      la pared o el muro, representan la muerte
5.      las estatuas u objetos, son el paso del estado mental de los hombres al de la realidad; que implica dolor y conversión del alma,
6.       la hoguera o fuego, se refiere a la razón, además de ser quien posibilita que las sombras de los objetos se proyecten en la pared, a la que se ven obligados a mirar los prisioneros.

7.      El mundo exterior :el universo de la existencia plena y perfecta, a la sabiduría en su punto justo, que es objeto pleno del conocimiento 
8.      Los liberados, son la liberación plena del alma
9.      la luz o el sol, es el salto del mundo sensible al mundo suprasensible. 

Platón describe:

Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto, a lo largo del cual suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquellos sus maravillas.
- Ya lo veo-dijo.
- Pues bien, ve ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos, cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados.
- ¡Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños prisioneros!
- Iguales que nosotros-dije-, porque en primer lugar, ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?

- ¿Cómo--dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas?
- ¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?
- ¿Qué otra cosa van a ver?
- Y si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos?
- Forzosamente.
- ¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar?
- No, ¡por Zeus!- dijo.
- Entonces no hay duda-dije yo-de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados.
- Es enteramente forzoso-dijo.


A continuación Platón se plantea “qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia”.

- Examina, pues -dije-, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia, y si, conforme a naturaleza, les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz, y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver

 aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera d alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?
- Mucho más-dijo.
II. -Y si se le obligara a fijar su vista en la luz misma, ¿no crees que le dolerían los ojos y que se escaparía, volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que consideraría qué éstos, son realmente más claros que los que le muestra .?
- Así es -dijo.
- Y si se lo llevaran de allí a la fuerza--dije-, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado, y que, una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las cosas a las que ahora llamamos verdaderas?
- No, no sería capaz -dijo-, al menos por el momento.

- Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba. Lo que vería más fácilmente serían, ante todo, las sombras; luego, las imágenes de hombres y de otros objetos reflejados en las aguas, y más tarde, los objetos mismos. Y después de esto le sería más fácil el contemplar de noche las cosas del cielo y el cielo mismo, fijando su vista en la luz de las estrellas y la luna, que el ver de día el sol y lo que le es propio.
- ¿Cómo no?
- Y por último, creo yo, sería el sol, pero no sus imágenes reflejadas en las aguas ni en otro lugar ajeno a él, sino el propio sol en su propio dominio y tal cual es en sí mismo, lo que. él estaría en condiciones de mirar y contemplar.
- Necesariamente -dijo.
- Y después de esto, colegiría ya con respecto al sol que es él quien produce las estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible, y que es, en cierto modo, el autor de todas aquellas cosas que ellos veían.
- Es evidente -dijo- que después de aquello vendría a pensar en eso otro.

Con esta alegoría Platón nos describe al mismo tiempo una realidad interior. Habla de nuestra propia vida interior .Es el mundo de sombras en el que vivimos y que tomamos por real dentro de nuestra cautividad.
Según Platón la caverna representa el mundo sensible, de los sentimientos y la realidad que nuestros sentidos perciben. Es el ámbito de la materia, de nuestras posesiones, trabajos, preocupaciones, placeres etc. Es este mundo que vemos como externo pero que realmente llevamos dentro, un mundo en el que solamente hay un tenue resplandor de la auténtica Luz que se encuentra fuera. El cautivo frente al muro es la situación del alma para la que la única realidad que existe son las sombras proyectadas en el muro. Estas sombras son nuestra vida tal y como la concebimos generalmente, nuestras circunstancias, cuerpo físico y todo lo que a él concierne, las personas que nos rodean queridas o no tanto, cercanas o lejanas, los objetos de los que nos rodeamos y todo aquello que anhelamos tener. Ahí vivimos en un mundo de “ilusión” lejos de la auténtica realidad, ahí sufrimos y somos felices, soñamos, odiamos, amamos y tememos. Toda la actividad física y psíquica de este tipo de personas (la inmensa mayoría) gira en torno a las sombras que para ellos es lo único existente. Por tanto  la que permanece cautiva es el alma humana. Se atribuye al alma la capacidad de recorrer ese  arduo y doloroso camino hacia la luz.

Es interesante observar que, según Platón, las sombras que los cautivos ven proceden de los objetos que otros individuos cargan. Estos no están encadenados, sin embargo también están dentro de la caverna y privados de la Luz, pero tienen un poder sobre los prisioneros, el poder de hacerles ver las sombras de los objetos y estatuas que cargan, de tal modo que sólo con cambiar de un objeto a otro, de una estatua a otra, los encadenados verán sombras distintas y creerán así que su vida es diferente. En otras palabras, este segundo grupo de individuos tiene el poder de proyectar al resto la realidad que vive, de provocarles reacciones, sentimientos y pensamientos por medio de las adecuadas proyecciones. Los encadenados nunca se van a dar cuenta del origen de las sombras, recordemos que las cadenas les impiden girar la cabeza y ver que hay detrás de ellos.
- ¿Y qué? Cuando se acordara de su anterior habitación y de la ciencia de allí y de sus antiguos compañeros de cárcel, ¿no crees que se consideraría feliz por haber cambiado y que les compadecería a ellos?
- Efectivamente.
- Y si hubiese habido entre ellos algunos honores o alabanzas o recompensas que concedieran los unos a aquellos otros que, por discernir con mayor penetración las sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas eran las que solían pasar delante o detrás o junto con otras, fuesen más capaces que nadie de profetizar, basados en ello, lo que iba a suceder, ¿crees que sentiría aquél nostalgia de estas cosas o que envidiaría a quienes gozaran de honores y poderes entre aquellos, o bien que le ocurriría lo de Homero, es decir, que preferiría decididamente "trabajar la tierra al servicio de otro hombre sin patrimonio" o sufrir cualquier otro destino antes que vivir en aquel mundo de lo opinable?
- Eso es lo que creo yo -dijo -: que preferiría cualquier otro destino antes que aquella vida.
- Ahora fíjate en esto -dije-: si, vuelto el tal allá abajo, ocupase de nuevo el mismo asiento, ¿no crees que se le llenarían los ojos de tinieblas, como a quien deja súbitamente la luz del sol?
- Ciertamente -dijo.
- Y si tuviese que competir de nuevo con los que habían permanecido constantemente encadenados, opinando acerca de las sombras aquellas que, por no habérsele asentado todavía los ojos, ve con dificultad -y no sería muy corto el tiempo que necesitara para acostumbrarse-, ¿no daría que reír y no se diría de él que, por haber subido arriba, ha vuelto con los ojos estropeados, y que no vale la pena ni aun de intentar una semejante ascensión? ¿Y no matarían; si encontraban manera de echarle mano y matarle, a quien intentara desatarles y hacerles subir?.
- Claro que sí -dijo.
III. -Pues bien -dije-, esta imagen hay que aplicarla toda ella, ¡oh amigo Glaucón!, a lo que se ha dicho antes; hay que comparar la región revelada por medio de la vista con la vivienda-prisión, y la luz del fuego que hay en ella, con el poder del. sol. En cuanto a la subida al mundo de arriba y a la contemplación de las cosas de éste, si las comparas con la ascensión del alma hasta la. región inteligible no errarás con respecto a mi vislumbre, que es lo que tú deseas conocer, y que sólo la divinidad sabe si por acaso está en lo cierto. En fin, he aquí lo que a mí me parece: en el mundo inteligible lo último que se percibe, y con trabajo, es la idea del bien, pero, una vez percibida, hay que colegir que ella es la causa de todo lo recto y lo bello que hay en todas las cosas; que, mientras en el mundo visible ha engendrado la luz y al soberano de ésta, en el inteligible es ella la soberana y productora de verdad y conocimiento, y que tiene por fuerza que verla quien quiera proceder sabiamente en su vida privada o pública.
- También yo estoy de acuerdo -dijo-, en el grado en que puedo estarlo.

El conocimiento real , la verdadera luz no podemos encontrarla en el mundo de los sentidos , esa luz procede de la hoguera , que si bien da calor y reconforta no es más que un sustituto del
sol y no contiene toda la luz necesaria para iluminar la realidad .
Ese mundo oscuro o poco iluminado  equivale al cuerpo físico, si logramos salir al exterior y contemplar la verdadera  fuente de la creación liberamos al alma humana.
Si seguimos identificándonos con los personajes sin reconocernos a nosotros mismos ni a los que nos rodean  viéndolos como meros vehículos corporales  protagonistas de una obra caduca y repetitiva seguiremos viviendo en el mundo de la oscuridad ( la caverna), tomando por real lo que no es, inconscientes de nuestra situación y engañados por las sombras de objetos que otros transportan y que formarán nuestro mundo.
Cuando nos liberamos pese al dolor de las cadenas y ascendemos hacia La luz  en busca de la luz verdadera guiados por el movimiento del alma hablamos del proceso del despertar de la conciencia. Constituye un paso entre una realidad y la otra. Aquel gusano que por fin devine mariposa que desde las alturas diferencia entre lo real y lo irreal. El camino escarpado que conduce hacia el exterior de la caverna es el camino del autoconocimiento y del desarrollo de la conciencia hasta llegar a crear la capacidad de mirar directamente al Sol que para Platón simboliza la fuente de toda Luz y Conocimiento. Lo que realmente sana por tanto para la psicología transpersonal e integral es esta expansión de la conciencia y el crecimiento  personal .El ser que plenamente consciente decide embarcarse como yo lo hice en su día en este viaje a través de un yoga integral y se aventura a asistir a ese espacio semanal donde es acompañado hacia la luz por un terapeuta experimentado  y consciente logra ver la luz .
De ahí la pasión por mi trabajo, por ese despertar de crisálidas que después de revolverse en su dolor y por la acción sanadora de los rayos solares  vuelan libres…
Me apasiona ver como paso a paso los seres que el universo pone en mi camino paren su alma… de ahí que me considere una partera del alma. Qué gozo más supremo¡¡ No podía esperar más de la vida y sentirme más agradecida¡¡
Como terapeuta he vivido el proceso descrito por Platón y constato por mi experiencia que es el camino certero hacia el despertar pese a l dolor vivido por despojarse de las dolorosas cadenas y la incomprensión de aquellos que aún viven en tinieblas que merecen toda mi compasión y respeto.
Uno de los puntos más interesantes del relato de Platón es cómo comienza, antes de iniciar la alegoría escribe: “compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza.”
.En la antigua Grecia se distinguía por educación el desarrollo integral del alma y el despertar interior Este concepto era muy bien distinguido del instrucción, que tenía como único objetivo proporcionar conocimientos adecuados para el ejercicio de una profesión u oficio.
El auténtico conocimiento no proviene del exterior, no llega al hombre desde fuera, no se enseña, sino que se encuentra en su interior. Es lo que llamamos el despertar de la sabiduría interior, un proceso no de aprendizaje sino de recuerdo. El alma de cada ser humano encierra la capacidad de despertar. La auténtica educación es dotar al hombre de medios que le ayuden a enfocar su psique desde la oscuridad a la luz, es decir del mundo de los sentidos al del Conocimiento. Estos medios son proporcionados por el terapeuta transpersonal (el término terapeuta es acompañante  y transpersonal hace referencia a la dimensión espiritual, en este sentido  me considero acompañante del alma en este proceso de recuerdo)
Si alguien decide liberarse de esta situación e iniciar el ascenso hacia otra realidad, el primer paso es reconocer la situación en que se encuentra, su cautividad, y, tomar Consciencia, darse cuenta, una vez liberado de las cadenas (las creencias) que no le dejaban mirar hacia los lados y hacia atrás, descubrirá que su realidad anterior estaba formada por proyecciones de objetos que otros le presentaban( la sombra). En este punto tendrá que decidir si continuar el camino hacia el exterior o entrar a formar parte de aquellos que, aún permaneciendo en la oscuridad no están encadenados, y debido a su relativa superioridad sobre el resto, están en situación de manipular el mundo de los cautivos. Si continúa entrará en un proceso de adaptación a la Luz que culminará con la visión del Sol.
El hombre así liberado, aquel que ha llegado al Conocimiento es el auténtico filosofo
(Un ser libre que busca la verdad) y tiene, según Platón, la obligación moral de regresar a la caverna y ayudar a los otros a liberarse. En su relato nos describe los peligros que correrá en tal misión. Aquellos que habitan en las sombras, en su mayoría le tomarían por loco, se reirían de él y si pudieran llegarían a matarlo.

Hay una película: “THE MATRIX” que deja bien claro este mito . En esta película se puede apreciar claramente el caso de la realidad para algunos y el “otro” mundo, el mundo real para otros.

La gran pregunta que todos nos hemos hecho, sobre lo que hemos escuchado de la película, es ¿Qué es THE MATRIX?... y frente a esto, puedo decir que es una celda virtual para el subconsciente de los prisioneros, su mente está atrapada en una réplica de la tierra antes de la gran catástrofe... es decir, nuestra vida es un programa de computadora... todo lo que tenemos, pensamos y poseemos no existe!!!, la verdadera realidad es la que está allá afuera, la que no todos somos capaces de percibir pero que con la ayuda de un buen maestro, algún día alcanzaremos: esa tan añorada realidad, la del mundo suprasensible. El camino es liberarse de ese programa inconsciente y alcanzar la libertad del ser que se expande. Ahí es donde la terapia transpersonal tiene cabida. Cuando recordamos lo que somos ya no hay sufrimiento.

 En conclusión esta imagen se puede aplicar a valorar la importancia de poseer la verdad y la luz para poder elegir tu propio futuro y abordarlo de manera creativa. Utilizo esta metáfora para mostrar cómo la persona puede liberarse de la penumbra en que puede estar inmerso y crear patrones de conducta. Puede sustituir las creencias limitadoras y diseñar su identidad y la visión de su existencia. Puede descubrir y tomar conciencia de la realidad que se abre ante sus ojos explorando el entorno que cada día se le abre a sus ojos aunque al principio se los dañe.

 También es la metáfora del terapeuta transpersonal  que alguna vez estuvo en la caverna y cuando se ha convertido en un ser  libre regresa a la cueva para ayudar a liberar a los que todavía siguen teniendo solamente un reflejo de lo que podrían ser. El Terapeuta integral puede ayudarles a encontrar el camino que el también ha recorrido.
 ¡Pero a través de la realidad que ellos vayan eligiendo!
La caverna de Platón no es más que una demostración de que los filósofos de todos los tiempos han comprendido que en la mente llevamos imágenes, supuestos, historias, y rutinas defensivas.
 
Obras interesantes al respecto :

-"La vida es sueño"-Calderón de la Barca-Obra teatral-(1635)
-"Un mundo feliz"-(pdf) - Adolf Huxley- Libro (1932) 
-"La Invención de Morel" -(pdf) -Adolfo Bioy Casares-Libro (1940)
-"Abre los Ojos"  Alexandre  Almennabár-Cine-(1997) 
-"El show de Truman" - Peter Weir- Cine(1998)
-"Matrix"-Hermanos Wachowski -Trilogía cinematográfica- (1999)
-"El origen"-Michael Cordy -Libro- online (2009)
"Aula de Filosofía".- web.pagina 

Videos en Youtube :




Artículo realizado por Soraya Founty. Psicóloga y  terapeuta transpersonal



Abrazo hondo