1 de diciembre de 2012

MINDFULLNES :ETIQUETANDO LOS PENSAMIENTOS


Sentado en una postura cómoda, presta atención a tu respiración.
Cuando respiras estás totalmente ahí, realmente ahí. Expulsas el aire y
sales, tu aliento se disuelve, invitando de forma natural la inspiración de
nuevo. Entonces sales otra vez. Hay un constante “salir” con cada
expiración. Cuando expiras el aire es como si te disolvieras, como si te
difuminaras. Entonces la inspiración ocurre de manera natural, no tienes
que hacer nada. Simplemente vuelves a tu postura y estás listo para otra
expiración. Sales de nuevo y te disuelves para de nuevo volver a tu
postura y entrar en ti.
Entonces ocurre lo inevitable: un pensamiento. En ese momento te dices:
"pensamientos." No lo digas en voz alta, dilo para ti: “pensamientos”. El
etiquetar tus pensamientos te da una fuerza enorme para volver a
concentrarte en tu respiración. Si un pensamiento se lleva tu atención y te
lleva lejos de tu cojín a algún lugar como Nueva York o San Francisco,
entonces etiquétalo de nuevo diciendo: “pensamientos” y vuelve a estar
en tu respiración.
No importa qué pensamientos tengas. En la meditación da igual que los
pensamientos sean “monstruosos” o benevolentes, todos son
considerados igual: puro pensar. No hay pensamientos buenos y malos.
No hay pensamiento que se merezca una medalla de oro o una
reprimenda. Sólo hay que etiquetar cualquier pensamiento como lo que
es: “pensamientos” y vuelves a concentrarte…. “pensamientos” y vuelves
a concentrarte…





EXTRAÍDO DE SHAMBHALA POR CHÖGYAM TRUNGPA