10 de abril de 2013

Conflicto interno, resistencias al cambio y a la terapia.




- El concepto resistencia, en su significado tradicional, supone que cada persona tiene ciertas metas específicas...Se llama resistencia a cualquier obstáculo intrapersonal que estorbe el movimiento en esas direcciones, oponiéndole una barrera pertinaz y ajena a la conducta natural del sujeto.

- La resistencia no debe eliminarse sino integrarse cual fuerza creativa que es.Conviene observar la resistencia suponiendo, en el mejor de los casos, que una persona crece a fuerza de resistir y en el peor de los casos, que la resistencia, de todos modos, es parte de su identidad.

- El terapeuta no tiene otro camino que tomar al sujeto tal como es, acentuando lo que existe para que llegue a ser una parte dinamizada de su personalidad, y no un peso muerto despersonalizado.

- Vale más sumar que restar.

- Las resistencias son de naturaleza múltiple...pueden adoptar muchas formas -verbales, simbólicas o conductuales-. simultánea o sucesivamente.

- El hombre es un compuesto de características y no meramente un ser que resiste.

- El sujeto perturbado está dividido dentro de sí mismo, no ya contra sí mismo.

- El conflicto interno es una lucha por la vida de diferentes aspectos de la personalidad, cada uno de los cuales tiene su propia energía, sus propios aliados y sus propios antagonistas.

- Cada nueva síntesis representa una alianza nueva y refleja momentáneamente la fuerza actual de cada componente.

- El proceso central de la psicoterapia es el desarrollo de los viejos derroteros truncos y el avance hacia los nuevos.

- La naturaleza composicional del hombre se manifiesta claramente en el trabajo gestáltico de las polaridades. Cada individuo es una secuencia interminable de polaridades. Cada aspecto de sí mismo que reconoce un individuo supone la presencia implícita de su antítesis o cualidad polar.

- La polaridad gestáltica más famosa es la dicotomía opresor-oprimido.

- Para resolver la polaridad hay que ayudar a que cada parte viva plenamente y al mismo tiempo tenga contacto con la otra. El crecimiento depende de que se renueven las posibilidades de contacto entre los diversos aspectos del individuo, posibilidades que han sido eliminadas por ideas erróneas acerca de la incompatibilidad.

- Alcanzar la compatibilidad donde la sociedad niega que exista y la experiencia anterior no acertó a encontrarla requiere considerable maestría, como requiere persistencia y creatividad mantener la integración y el contacto entre características penosamente antagónicas.

- Cualquier cosa que ocurra en una parte de la persona afecta a su naturaleza toda.

- Dice Goldstein: "Todas las capacidades de una persona están siempre en acción en cada una de sus actividades. La capacidad particularmente importante para la tarea está en primer plano; las otras, en el fondo. Para cada desempeño hay una organización definida de capacidades en la configuración de figura-fondo".

- Ninguna necesidad personal cede complacientemente a su antítesis en el interior del sujeto.

- La fuerza requerida para reconquistar un contacto fructífero lleva, a veces, a conductas desatinadas o extremas...hasta que la energía recién estimulada alcance su sínteis con la primitiva fuerza preponderante.

Polster, 63-78

Veamos el modo de expresión de estas resistencias al cambio

En el caso de una psicoterapia exitosa, y de progresión favorable, nos toma de sorpresa cuando cambios de comportamientos y logros alcanzados con mucha dedicación y denuedo, parecen disiparse, súbitamente, y sin razón aparente.

Al paciente se le ‘olvidan’ las sesiones, llega tarde, hace decisiones imprácticas y arriesgadas y manifiesta un interés exiguo en el proceso, a pesar de que reconoce que aún lo necesita.

En seguida examinaremos esta actitud, no del todo extraña al terapeuta experimentado.
La resistencia clásica en la psicoterapia
Cuando la contingencia descrita hace su aparición durante el transcurso de la psicoterapia, siempre podemos aducir que es el fenómeno común, invariablemente esperado, y que, formando parte esencial del proceso mismo, se denomina como ‘la resistencia inconsciente’.

Esta resistencia inconsciente, tan ubicua como característica, durante todo tratamiento de índole psicoanalítico, la define Campbell de la manera siguiente:

‘La resistencia inconsciente es más que un fenómeno que surge en el tratamiento y, que una vez resuelta, desaparece para nunca retornar. Es en realidad una fuerza modulante, que aparece durante todo el proceso de la terapia, luchando, como si fuera, para mantener el status quo, que, siempre actúa, cuando datos penosos tratan de hacer su presencia’. (Campbell, R: Psychiatric Dictionary (seventh edition).

¿Una tendencia universal al desequilibrio?

Puede entonces colegirse que, en el progreso de la psicoterapia, igual que sucede en todo sistema estable que, en el universo existe, ésta siempre avanza hacia la desorganización, como lo predice y postula la segunda ley de la termodinámica, o ley de la entropía.

Las resistencias, entonces, son de orden natural.

Parentéticamente, es conveniente que recordemos aquí, que nosotros somos parte del universo en que vivimos algo que, a su propio riesgo, algunos evitan aceptar en ilusorio arrebato de omnipotencia narcisista.

Prosigamos con la entropía

Para entender esta ley, primero debemos detallar en qué consiste el concepto de la ciencia de la termodinámica, que a la entropía antecediera.

La termodinámica es la rama de la física que asumió una estatura mayor durante el siglo XIX cuando desenmarañó las nociones existentes, rancias y ambiguas, acerca del calor y la temperatura, aclarando los mecanismos de cómo ambas fuerzas podían relacionarse con los conceptos mecánicos del trabajo y la energía.

Entonces, hablemos de la ley de la entropía

Parece ser que esta última ley una de las leyes más famosas y menos entendidas en el campo de la física hace sentir el impacto de su presencia, subrepticia amén de que ingrata, en casi todos los procesos que ocurren en la.

Naturaleza, incluyendo la psicoterapia

Desequilibrio dinámico, precursor del caos
Definición de la entropía
La física nos dice: que ésta es la magnitud termodinámica que indica el grado de desorden interno que existe dentro de cualquier sistema.

Para proseguir, nos planteamos en este espacio explicar nuestro propósito al componer esta lección

En esta ponencia, planeamos discutir la importancia general que las tres leyes de la termodinámica poseen en nuestras consideraciones científicas, proponiéndonos, al mismo tiempo, hacer un estudio comprehensivo de la ley de la entropía en sus actividades. Avanzando, desde ese punto, hacia un esbozo de las aplicaciones de estos conceptos a las tareas que, de manera usual, nos trazamos para asistir a nuestros pacientes.
La física como fulcro
El campo de la física clásica está, en cierta manera, casi totalmente dominado por el ímpetu derivado de las Leyes del Movimiento formuladas por el genio de Isaac Newton. Y es como resultado de estas circunstancias, que la mayor parte de las ecuaciones y principios aplicados en esta disciplina se basan en esas mismas reglas, enunciadas de diversas maneras.

Por consecuencia, estas normas adquieren relevancia especial para nuestro estudio y aplicación, debido a su amplio alcance.

Como hemos dicho anteriormente, además de la influencia que estas pautas ejercen sobre toda disciplina científica, ellas asimismo dominan todo proceso biológico y geológico lo que igualmente hacen con todo lo que habita el universo sideral.
Las reglas y su importancia
De acuerdo a George Johnson, la naturaleza esencial de las tres leyes de la termodinámica, puede ser resumida de la manera siguiente:

Materia sideral, parte del infinito que nos rodea…

· La primera ley expresa que la energía es siempre conservada, resultando en que no puede ser ni creada ni destruida. Lo que, como consecuencia, resulta, en que la energía solamente puede ser transfigurada en una u otra forma de sus expresiones posibles.

· La segunda ley nos informa que cuando la energía se utiliza, ésta siempre se degrada. Acerca de lo mismo, científico alemán, Rudolph Clausius (1822-1888). resultaría tan impresionado por la tendencia inevitable de esta ley a la permutación de la energía yendo de energía usable a energía inusable que le dio el nombre de ‘entropía’.
Origen de la palabra
La etimología de esta expresión tiene raíces griegas: (τροπε, o transformación).

He aquí lo que Clausius expresara para justificar a sí mismo al introducir el vocablo:

‘Yo he propuesto, de modo intencional, el uso de la palabra ‘entropía’, para que resultara tan cercana como fuera posible a la expresión ‘energía’, por la razón de que las dos magnitudes, denotadas por estos dos términos, son inseparables en la física aplicada’.

· La tercera ley especifica que es imposible lograr la temperatura del cero absoluto la misma temperatura en la cual todo movimiento molecular cesa. Por razón de esta ley, se supone que el calor siempre existirá en el mundo, consecuencia de la energía producida por moléculas primordiales en su movimiento aleatorio