17 de enero de 2014

La adicción por el azúcar se puede equiparar a la de cualquier otra droga





Cuántas veces nos hemos obsesionado con perder peso y solo hemos mirado las grasas que ingerimos. Numerosos expertos alertan de que no solo es la grasa la que nos hace engordar sino que los azúcares añadidos son la verdadera causa de que cojamos esos kilos de más, a los que tanto cuesta decir adiós.
El verdadero problema del azúcar es que es tan adictivo como las drogas, de hecho, algunos investigadores lo comparan a la adicción que crea la cocaína, la morfina o el tabaco.

Además, en menores puede tener efectos más que negativos como, por ejemplo, crear problemas de irascibilidad o hiperactividad. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el azúcar constituya menos del 10% de la dieta diaria del niño, 10 gramos de azúcar por cada 100 gramos de comida.

Estas afirmaciones cuentan con bases científicas como ya demostró en 2013 el laboratorio del Connecticut College al realizar un experimento con ratones que podían elegir entre la cocaína y el azúcar. La gran mayoría se decantó por el azúcar, incluso alguno de los roedores que ya había probado la cocaína y que se suponía que contaba con esa adicción previa eligieron el dulce.

Debido a estos estudios, algunos expertos solicitan a las empresas que dedicadas a la producción de productos con alto contenido en azúcar que lo reduzcan al menos en un 30% en los próximos años para evitar que aumenten los casos de diabetes y obesidad.

En este sentido, Naciones Unidas va más allá y señala que ‘existen pruebas evidentes que demuestran el vínculo que existe entre refrescos y comida con azúcares añadidos y la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares’.