18 de abril de 2014

Duda y deseo





…El deseo es posterior a la duda, y no al contrario como usualmente se contempla en Occidente, particularmente entre las doctrinas moralistas. Entre la duda y el deseo… ¿Qué es lo que se debe atacar?… si es que hay que atacar algo. Pues lo que hay que atacar es la duda. ¿Con qué? Con la atención. Nada más. Con la atención se ataca la duda, pero es que con la atención se ataca cualquier cosa, porque es que la atención llena cualquier espacio que haya entre fluctuación y fluctuación. La atención es previa, durante y posterior a la fluctuación mental. Es que la única opción coherente que se tiene es estar atentos. No hay ninguna otra opción. Y mientras no haya discernimiento para abordar ciertas circunstancias, por lo menos la vida merita, gracias a que se está viviendo, de la opción de aprender de aquello que tenemos a la mano.

Sesha.