31 de julio de 2014

¿Qué harías si no tuvieras miedo?




“Es duro vivir con miedo, ¿verdad? En eso consiste ser esclavo.”

De la película Blade Runner, dirigida por Ridley Scott
Querido y tal vez asustado jefe:


Me ronda por la cabeza una sospecha. Quizá no tenga razón de ser, pero no puedo evitar manifestártela: no respondes a mis cartas porque estás asustado, porque tienes miedo.

Miedo a descubrir que tú tampoco eres feliz.

Miedo a darte cuenta de que no te escuchas.

Miedo a mostrar tus debilidades.

Miedo a enfrentarte a tus verdaderos deseos.

Miedo a dejar de tener miedo.

Si esto es cierto, tengo que decirte que no eres el único. Todos, cuando nos enfrentamos a un cambio importante en nuestras vidas, tenemos miedo. Pero hay que enfrentarse a ese miedo para cambiar. No hay vuelta de hoja.

Porque el miedo es nuestro mayor freno. Cada vez tengo más claro que una gran cantidad de depresiones nacen de nuestro propio miedo. Dejando de lado los golpes duros, a veces durísimos, que trae la vida, como la muerte de un ser amado, un accidente de graves consecuencias o una grave enfermedad, creo que el resto de las depresiones nacen del miedo, del miedo inconsciente que nos lleva a pensar que no somos libres, que no podemos decidir, que no podemos vivir nuestra vida.

El freno nos lo ponemos nosotros mismos, aunque muchas veces nos es más cómodo culpar a otros, pues esto nos permite seguir jugando al escondite con nuestra realidad interior. En realidad, yo lo acerco y lo alejo todo de mí. Yo puedo ser mi mayor acelerador y mi mayor freno.

La cuestión es que…


…SI NO TE DAS CUENTA, TU PEOR ENEMIGO PUEDES SER TÚ, ES DECIR, TUS MIEDOS.


- Sin darte cuenta, el miedo te roba oportunidades.

- No te deja ver la realidad como es.

- Hace que te sientas muchísimo menos de lo que realmente eres.

- Hace que creas que tienes muchísimas menos opciones (infinitas, en todo el sentido del término) de las que realmente tienes.

- Te lleva a adoptar una posición existencial empobrecida, descontada y banalizada frente a otras en las que podrías vivir con prosperidad.

En definitiva, tus miedos son un conjunto de amenazas que tú pones y que te impiden ser, de verdad, competente. Que etimológicamente quiere decir ser “adecuado”, que a su vez significa “apto”. O sea, que el miedo te convierte en “no apto” para tu propia vida.

Querido jefe, ¿no crees que ha llegado la hora de dejarnos de miedos? ¿Has pensado en lo que harías si no tuvieras miedo?

Confiadamente tuyo,

Álex



P. D. El miedo desaparece con el conocimiento, con el autoconocimiento, cuando nos redefinimos fruto de ese conocernos, cuando nos libramos de las pesadas cargas de los prejuicios sobre los demás y, especialmente, sobre nosotros mismos.

Mi amigo Carlos Nessi dice en su cuento La Señora Gaba: “Nunca tengas miedo… ¡a nada! Nunca te dejes llevar por los engaños y la tentación de los sufrimientos. Tu vida está en tu interior. Lo que des de ti, se transformará en tu riqueza”.

Este mensaje creo que oculta un verdadero tesoro para quien lo sepa descifrar, por lo que vale la pena volverlo a escribir: “Lo que des de ti, se transformará en tu riqueza”. 


Extracto De la Brújula interior . Alex Rovira