15 de febrero de 2016

8 Tips a tener en cuenta cuando nos emparejamos



Cuatro actitudes que hay que evitar con la pareja 

Una boda marca el inicio de una nueva etapa de una historia de amor. Hay cuatro actitudes que es muy importante evitar después de la boda para fortalecer la relación, mejorar la comunicación, consolidar el proyecto de vida en común y potenciar las ilusiones compartidas. ¿Qué actitudes son poco constructivas en el amor durante el matrimonio? 

Querer llevar la vida de solter@ 

Esta es una de las actitudes que es importante evitar. El matrimonio implica un nivel de compromiso al compartir la vida con otra persona. Sin embargo, algunas personas desean prolongar su etapa de soltería con un estilo de vida que recuerda más a dicho estado. El matrimonio implica actuar en consecuencia y ser coherente en la práctica con el compromiso asumido. 

Querer ser omnipresente en la vida de la pareja 

En oposición al punto anterior también encontramos la actitud de aquellas personas con tendencia a la dependencia que quieren ser omnipresentes en la vida del otro. Es decir, desean ser el centro de atención constante y esta actitud tiende a agotar a la pareja. 

No colaborar en las tareas de la casa 

Las tareas de la casa son un asunto de dos. El orden en el hogar depende del trabajo en equipo. Por esta razón, conviene elaborar un organigrama con una distribución equitativa de las funciones. La actitud de no hacer las responsabilidades propias, delegando todo el peso en la pareja es un signo de egoísmo. 

Quejas y reproches constantes 

Desde el punto de vista de la comunicación es muy importante evitar las quejas y reproches que se realizan de forma constante porque crean una barrera en la relación cuando la otra persona se siente juzgada e incomprendida. Lo que no resulta nada constructivo es comparar constantemente el matrimonio con la etapa de noviazgo ya que cada momento tiene unas connotaciones distintas.




Cuatro necesidades emocionales fuera de la pareja 


Tener pareja no es sinónimo de tenerlo todo. De hecho, existen necesidades emocionales que cualquier persona desea cubrir fuera de esa relación de pareja. Una de las necesidades más importantes es la de la amistad. Tener entornos de socialización, vínculos fuertes con otras personas con las que poner en común confidencias. Las parejas tienen amigos en común pero también, amistades que se cultivan de un modo individual.



Estar a solas 

La necesidad de tener un espacio propio también es vital para aquellas personas que están en pareja y necesitan de momentos personales en los que desconectar del entorno, dejar la mente en blanco y descansar. La soledad también es saludable para recuperar la perspectiva. 

Realizar aficiones 

Cada persona tiene sus propias inquietudes y no todas se comparten en pareja. Una persona feliz es aquella que encuentra tiempo para realizar alguna de sus aficiones en un entorno en el que además, tiene la posibilidad de conocer gente nueva. 

Deseo de conocimiento 

El deseo de saber más se muestra en la capacidad que todo ser humano tiene de alimentar su mente a través de la lectura, el desarrollo profesional, los estudios, la observación atenta, los planes culturales, la conversación con amigos, el mentoring… El trabajo no solo es una fuente de estabilidad económica sino también, de felicidad. 



Tiempo en familia 

Para cualquier persona es importante pasar tiempo con su familia sin que su pareja esté siempre presente. La familia representa el entorno de pertenencia, la raíz de la vida. 

Existen planes de grupo que son muy enriquecedores a nivel anímico pero también es muy recomendable alimentar los vínculos que interaccionan en ese entorno. ¿Por qué existen tantas necesidades emocionales fuera de la pareja? Porque una persona tiene muchos más roles: amigo, compañero de trabajo, hijo, hermano, y por supuesto, ser humano individual.