23 de febrero de 2016

SUFRIR NO ES NECESARIO



Lo que nos sucede siempre siempre escúchame bien es neutro tú eres quien decide cómo lo quieres tomar : puedes convertirlo en una bendición o una maldición. 
Tu actitud y tu programación interna verterán sobre la experiencia unas ideas que te harán sufrir o sentirte libre para actuar y sentir.
Podemos autoengañarnos como queramos incluso buscar complices que nos diga que desgraciados somos por lo que nos ha ocurrido o que nos felicite por los regalos que nos da la vida pero eso no es más que un pasaporte para sufrir posteriormente .
Lo que nos ocurre a niveles más profundo es que percibimos la realidad en terminos d eposesión en ese sentido todo tiene que ser cómo queremos , necesitamos pretendemos. para sentirnos seguros y a salvo ,La realidad es algo bien distinta en ella todo cabe y todo tiene un sentido .


Os presento aquí un cuento sufí que puede explicar lo que muchos andamos viviendo entre resistencias y miedos a soltar espero que contribuya a tu conciencia como lo hizo con la mia.

El Maestro Hakuin nos da un ejemplo de lo que es, ama absolutamente lo que tiene entre las manos, y cuando lo pierde sigue su camino sin rencores.

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En el pueblo donde vivía el gran maestro zen Hakuin, una muchacha se quedó embarazada. Su padre le presionó para que declarara quién era su amante y, al final, para huir del castigo, ella dijo que era Hakuin. El padre no dijo nada más, pero cuando llegó el momento y el niño nació, se lo llevó inmediatamente a Hakuin y lo tiró al suelo ante él. —Parece que se trata de tu hijo —dijo, y se puso a insultarle por aquel asunto tan desgraciado.

—Ah, ¿es así? —respondió Hakuin. Tomó al retoño en sus brazos. A partir de entonces, donde quiera que iba llevaba al niño consigo, envuelto en la manga de su túnica. Durante los días lluviosos y las noches tormentosas salía a mendigar leche por las casas vecinas. Muchos de sus discípulos, considerándolo caído, le daba la espalda y se iban. Y Hakuin no decía palabra. 

Entre tanto, la madre se dio cuenta de que no podía soportar la agonía de estar separada de su hijo. Confesó el nombre del verdadero padre y su propio padre corrió a postrarse a los pies de Hakuin, implorándole una y otra vez que le perdonara. Hakuin sólo dijo: —Ah, ¿es así? —y le devolvió al niño.





Penetrar la Vía no es fácil ni difícil.
basta con que no haya amor ni odio,
ni elección ni rechazo. 


Basta con que no haya ni amor ni odio
para que la comprensión aparezca, 
espontáneamente clara, 
como la luz del día en una caverna. 


Si en el espíritu se crea una particularidad,
por ínfima que sea,
el cielo y la tierra quedan separados
por una distancia ilimitada. 


Si realizamos el satori aquí y ahora,
las ideas de justo y falso
no penetran más en nuestro espíritu. 


La lucha entre lo justo y lo falso,
en nuestra conciencia, 
conduce a la enfermedad del espíritu. 


Si no penetramos en el origen de las cosas
nuestro espíritu se agotará en vano


Kanchi Sosan


El hombre sabio no persigue lo que le place, no rechaza lo que le place.El hombre sabio no rechaza lo que le disgusta, no persigue lo que le disgusta.Tampoco se complace en la vacuidad.....


Un abrazo hondo.
 Soraya Founty ; Psicóloga colegiada y terapeuta transpersonal.