29 de marzo de 2016

El árbol inútil

El árbol inútil



Lao Tsé se hallaba viajando con sus discípulos, cuando llegaron a un bosque donde cientos de leñadores estaban cortando árboles. El bosque entero había sido casi totalmente cortado, salvo por un gran árbol, con miles de ramas. Era tan grande que diez mil personas podían sentarse bajo su sombra.
Lao Tsé pidió a sus discípulos que fueran y preguntaran porqué este árbol no había sido cortado. Fueron y preguntaron a los leñadores, y ellos dijeron:
—Este árbol no sirve para nada. No se puede sacar nada de él porque cada una de las ramas está llena de nudos, nada es recto. No se puede usar para combustible porque el humo es peligroso para la vista. Este árbol no sirve para nada, por eso no lo hemos cortado.
Los discípulos volvieron y le contaron a Lao Tsé. El rió y dijo:
—Sean como este árbol. Si son útiles, serán cortados y se convertirán en muebles para la casa de alguien. Si son hermosos, serán vendidos en el mercado, se convertirán en una mercancía. Sean como este árbol, no sirvan para nada… y entonces crecerán y llegarán a ser grandes y vastos, y miles de personas hallarán sombra debajo de ustedes.